Que hacer en caso de atropello ciclista

ciclista

Debido a que la práctica del ciclismo es un deporte cada vez más popular, tanto a nivel profesional como aficionado, son más frecuentes los accidentes de tráfico donde está implicado al menos un ciclista.

Se pueden dar múltiples circunstancias en un siniestro con un ciclista, pero el supuesto más frecuente se da cuando nuestro vehículo está implicado en el atropello y somos los culpables, normalmente por no mantener la distancia de seguridad de 1,5 metros obligatoria en el adelantamiento…

En todo caso, seamos el culpable o la víctima, primero debemos mantener la calma en la medida de lo posible y, aunque parezca de obvio, identificar al causante, porque no es la primera vez que el coche se da a la fuga sin ni siquiera cumplir con la obligación de la prestación de socorro.

Si eres el ciclista, intenta concentrarte a pesar de tu situación y memoriza la matrícula o las características del vehículo para su posterior identificación por los agentes de la autoridad… y, ojo, note muevas, espera a que el conductor avise a los servicios de emergencia (teléfono 112) y a que llegue la ambulancia, porque desconoces la gravedad de tus lesiones y un mal movimiento puede empeorarlas. Mejor, espera a que te examinen aunque creas que te encuentras bien, puesto que los síntomas de, por ejemplo, un latigazo vertical pueden manifestarse más tarde y te será difícil demostrar a la aseguradora que tus lesiones son causa del siniestro.

Además, al llamar al 112 se habrá activado un protocolo de actuación donde se envían serviciosmédicos, que acreditarán los daños físicos con un parte de urgencias y una evacuación en ambulancia si fuera necesario y, lo que no menos importante, los agentes desplazados realizarán un atestado: una investigación que determinará con ayuda de testigos y el examen y condiciones de la vía y los vehículos, las causas y los culpables del accidente y será un medio probatorio en el caso de que se celebre un juicio posterior, bien contra el causante o su compañía de seguros.

Cuando pensamos en el solo hecho de ayudar alguien que ha sido atropellado nos puede llegar a impactar de tal manera que podríamos paralizarnos y quedarnos si n hacer algo por “echarle una manita” al afectado, sin embargo, es necesario actuar, pues en muchas de las ocasiones este tipo de accidentes son de vida o muerte.

Bien, les dejo la información de lo que debemos hacer en caso de observar o ser parte de un atropellamiento.

1.- No provoques otro accidente.

Si vas en tu vehículo, estacionalo en un lugar seguro, enciende las luces de emergencia (intermitentes) y a una distancia segura del accidente para que no dificultes o entorpezcas el tránsito.

Antes de acercarte observa si no existe otro riesgo inminente (incendio del auto, cables eléctricos cortados, derrames de combustible, etc.

2.- Llama a los números de emergencia

Como en cualquier accidente, lo principal es pedir a ayuda de los profesionales, no dudes ni pierdas demasiado tiempo en solicitar la ayuda. Sí no sabes cómo hacerlo revisa el artículo de Cómo activar el sistema médico de emergencias.

3.- No muevas a nadie

En todos los accidentes, incluso a velocidades relativamente bajas, se pueden producir daños en las vértebras del cuello. Al moverlo, se le puede seccionar la médula espinal, lo que produce la muerte o la invalidez permanente.

No te dejes llevar por la impresión externa o por las declaraciones del propio accidentado. Ni siquiera un médico especialista podría determinar en el lugar si hay o no hay lesiones en la columna vertebral. Por eso, para retirar al herido del vehículo e inmovilizarlo se requieren técnicas y equipos especializados.

4.- Deja trabajar abiertamente a los servicios de emergencia

Ellos se han preparado para actuar con profesionalismo, coordinación y eficacia. No invadas sus áreas de trabajo. No trates de ayudar si no se lo piden, porque ello puede ser peligroso incluso para ti.

Una tarea aparentemente tan simple como trasladar una camilla requiere de técnicas adecuadas, que los rescatistas han practicado intensamente, y que puede dañar al herido si se hace mal.
En la actualidad, Salud puede, en algunos lugares del país, entregar atención medica intensiva en el lugar del accidente. Esto permite estabilizar la condición del accidentado antes de efectuar el traslado, lo que aumentará sus posibilidades de recuperación.

Por eso, si la ambulancia especializada no parte de inmediato al Hospital, no los apures. Ellos saben lo que están haciendo.

En el caso de que tengas molestias o lesiones reales pide la baja laboral en el médico de familia, que te remitirá al especialista oportuno para tu curación. De esta forma, la aseguradora también tendrá que pagarte los días que has perdido en el trabajo por incapacidad transitoria y podrás demandar penalmente al causante, no solamente por vía civil.
Ten en cuenta que para demandar al culpable por vía penal tienes sólo seis meses desde el accidente y tendrás que interponer denuncia en la comisaría, cuartel de la Guardia Civil o juzgado y que en la vía penal, te examinará un médico forense que emitirá un informe gratuito vinculante en el proceso. Salvo accidente muy grave que se tratará como un delito, se te citará para un juicio de faltas donde es aconsejable que te asista un abogado y donde se aportarán las pruebas y se reclamará la oportuna indemnización. Eso sí, si dejas pasar el plazo de seis meses te quedará un año para ejercitar la víacivil, pero los costes procesales son mayores.

En ocasiones, los ciclistas sufren accidentes por el mal estado de la carretera (no está limpia, tiene baches o una señalización defectuosa…) y responderá la administración (ayuntamiento, comunidad autónoma o Ministerio de Fomento) pero, mucho ojo, el procedimiento será administrativo, lo que implica una enorme complejidad y unos plazos de resolución mayores. En esta situación no podrás prescindir de un letrado que te ayude a demostrar que llevas razón, la cuantía de la indemnización y conozca en profundidad los trámites y plazos a seguir. Ten en cuenta que lo normal es que la administración niegue los cargos o deje ‘pasar’ los plazos (silencio administrativo) y se desestime tu demanda.

Por último, te aconsejamos que pongas siempre en manos de tu abogado cualquier accidente de tráfico que sufras y, tanto si eres profesional como aficionado al ciclismo, te hagas un seguro de accidentes, que cubrirán en todo caso tus gastos médicos y te ahorrará las listas de espera y limitaciones de la Seguridad Social… Y otro seguro de responsabilidad civil porque nunca se sabe si podemos ser nosotros los causantes del accidente (por ejemplo, atropellamos a un peatón). Eso sí, normalmente si estás federado serás beneficiario de los mencionados seguros.

En la actualidad, si tienes un accidente de tráfico y resultas lesionado, lo mejor que puedes hacer es denunciarlo vía penal y contratar los servicios de abogados para que te ayuden en el proceso y obtener la mayor indemnización posible (un pequeño coste que te traerá muchos beneficios). Este procedimiento penal no tiene tasas ni ningún coste puesto que, tanto la presentación de la denuncia, como el informe de valoración que hace el médico forense del juzgado para medir la cuantía de la indemnización, son gratuitos. Sólo deberás abonar nuestros honorarios tras indemnizarte.

Sin embargo, esta ventajosa situación puede cambiar en los próximos meses si se lleva a cabo una nueva y controvertida reforma del código penal

 

CUANDO Y COMO RECLAMAR UNA INDEMNIZACION POR ACCIDENTE

 

Tienes derecho a una indemnización por los daños personales o materiales sufridos, siempre que sufras un accidente de tráfico en cualquier circunstancia. Es decir, independientemente de que seas el conductor o un pasajero y seas o no el culpable del siniestro.

Los daños personales que puedes reclamar se refieren a las lesiones que sufras y a los gastos médicos que te ocasionen (tratamientos, medicación, hospitalización, prótesis, rehabilitación…). Y  losdaños materiales hacen alusión a las que has tenido en tu vehículo y objetos personales… y a cualquier otro perjuicio económico que te cause el accidente en ese momento y en el futuro.

En principio, la asistencia y el tratamiento sanitario lo puedes recibir en cualquier instalación de laSeguridad Social o en tu Mutua Laboral si estás adscrito a alguna (por ejemplo, si ha sido un accidente de trabajo o en los trayectos al mismo). También, puedes elegir que te traten en un centro de salud privado (si tienes contratado un seguro de salud) e, incluso, exigir la asistencia de los servicios médicos de que disponga tu compañía de seguros o la del culpable del siniestro.

De hecho, ante las largas listas de espera de la sanidad pública, muchas personas prefieren hacer uso de su seguro médico, para beneficiarse de un tratamiento mejor y más personalizado, sobre todo, en casos como una lesión cervical, donde es necesaria una rehabilitación con fisioterapeutas cualificados y aparatos de alta tecnología.

Como siempre, te recomendamos que te dejes asesorar por un abogado especializado en accidentesde tráfico y te recordamos que puedes elegir el que quieras o consideres que va a defender mejor tus intereses. No es necesario que aceptes el letrado que te asigne tu compañía de seguros. Eso sí, revisa las condiciones particulares de la póliza de tu seguro, porque si tienes contratada la cobertura de defensa jurídica, tu aseguradora tendrá que pagar los gastos de tu abogado y del proceso, al menos hasta el límite fijado en la mencionada cláusula contractual.

Si nos vemos implicados en un accidente de tráfico, bien porque seamos el conductor (no culpable) de uno de los vehículos o uno de los ocupantes, y hemos sufrido lesiones graves, tienes que tener claro tus derechos y las acciones a seguir para reclamarlos al responsable o responsables del siniestro o a sus respectivas aseguradoras, y sin que se te pasen los plazos legales.

Lo primero que debes hacer, si eres el tomador del seguro, es informar del siniestro a tu compañía de seguros en un plazo no superior a siete días. Lo que vulgarmente conocemos como dar un parte a la aseguradora.

Lo segundo y, quizás, más efectivo y seguro, contrata el asesoramiento de un abogado especializado en accidentes de tráfico, porque es habitual confiar en la actuación de la aseguradora y por diversas razones, dejadez o desconocimiento se nos pasen los plazos para reclamar. Sin embargo, si lo ponemos en manos de un letrado, estaremos mejor asesorados en los trámites y procedimientos y nos garantizaremos que obtenga la mayor indemnización posible.

Luego tendrás que decidir qué vía vas a utilizar para reclamar la indemnización de daños y perjuicios: laextrajudicial o la judicial, o las dos según se desarrollen los acontecimientos.

En la vía extrajudicial, se negocia directamente la indemnización a cobrar con la compañía de seguros del culpable o culpables del accidente. La aseguradora, tras verificar la responsabilidad y cuantificar los daños tiene un plazo de tres meses desde que recibe el parte para presentarnos lo que se denomina una ‘oferta motivada’ de indemnización. Podemos aceptarla, pero eso no implicaría renunciar a ejercitar futuras acciones legales en el caso de que consideremos que nos corresponde una compensación mayor.

Ojo, la compañía de seguros tiene la obligación de presentarnos la mencionada ‘oferta motivada’ y de abonar la indemnización en cinco días si la aceptamos, sino se devengarán intereses de demora y, además, esta actuación negligente puede ser susceptible de una sanción administrativa.

Si tomamos la vía judicial hay que distinguir que se pueden iniciar dos procedimientos judiciales distintos: el penal y el civil.

En el primer caso, es decir, el procedimiento penal, tenemos que interponer una denuncia y contamos con un plazo de sólo seis meses desde el día del accidente. Tras realizar un reconocimiento médico a la víctima del suceso, un médico forense realizará un informe que servirá al juez para determinar la cuantía económica de la indemnización.

Además, el magistrado tendrá en cuenta los días que el herido ha necesitado para su curación o para estabilizar las lesiones e, incluye, los días que estuvo ingresado en el hospital, los que estuvo impedido para el desarrollo de sus ocupaciones o los que le impidieron hacer vida normal… y, por supuesto, si todavía sigue convaleciente o puede sufrir secuelas para toda la vida.

La segunda opción, la vía del procedimiento civil, se utiliza cuando no hemos sufrido daños personal sino sólo pérdidas materiales o si se no ha pasado el mencionado plazo de seis meses de la vía penal. En este caso corremos el riesgo de ser condenados a pagar las costas judiciales si perdemos el juicio o hemos solicitado una indemnización desorbitada y, además, tendremos que contratar a un perito médico especialista que certifique el alcance de las lesiones.

Eso sí, si tomamos la vía civil al menos el plazo para reclamar es más amplio: un año contado no desde el accidente sino desde que se estabilizaron las lesiones.

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